Las 3 preguntas que me hacen todo el tiempo (y mis respuestas honestas)

Desde que abrí EMME, hay preguntas que se repiten.

En el local, por WhatsApp, en Instagram.

Siempre las mismas tres.
Así que las junto acá con las respuestas que doy de verdad, no las de manual.

1) ¿Por dónde empiezo?
Esta es la número uno. Y la entiendo perfectamente porque yo también la hice cuando tuve que cambiar la alimentación de golpe.
La respuesta que no te van a dar en muchos lados:

¡Empezá de a poco!

Fijate qué tenés en tu casa y qué podrías reemplazar por algo mejor sin complicarte tu vida:
El aceite de girasol por aceite de oliva o de coco
Las galletitas de siempre por algo sin harinas refinadas o sin TACC
El chocolate con leche por uno con cacao al 80%
Pequeños cambios en productos de todos los días
Importante: el cuerpo tarda unos días en acostumbrarse a los nuevos sabores

La segunda y es de los últimos meses por toda la información que circula en redes sociales:

2) ¿El colágeno funciona de verdad o es marketing?
Funciona. Pero con condiciones.

Primero: tiene que ser colágeno hidrolizado, que es el que el cuerpo puede absorber.
El colágeno común que viene en algunos productos casi no se aprovecha.

Segundo: necesita vitamina C para sintetizarse.Si tomás colágeno solo, sin vitamina C, estás dejando la mitad del trabajo a medias. Yo los tomo juntos, siempre.

Tercero, y esto es lo que nadie dice: tarda. No son dos semanas.
Los resultados reales se ven a los dos o tres meses de tomarlo todos los días.
Si lo tomás un día sí y tres no, no funciona.
¿Y qué resultados? Piel más firme, articulaciones que duelen menos, uñas que no se quiebran.

No es magia, es consistencia.

La última pero importantísima porque habla de algo real: el mercado está lleno de productos que prometen mucho y entregan poco. Y esto aplica a todo lo que consumimos

3) ¿Cómo sé si un producto es bueno o es solo un lindo packaging?
Lo que yo miro siempre: los ingredientes.
La lista tiene que ser corta y reconocible. Si hay diez ingredientes y no entendés ninguno, algo está mal.
También miro que no tenga azúcar agregada disfrazada de otro nombre (jarabe de maíz, dextrosa, maltodextrina, son todos azúcar)
Y lo más simple: si no lo tomo yo, no lo vendo.
Es una regla que me puse desde el día uno y que no rompí nunca.
Todo lo que está es nuestra web pasó por este filtro.

Si tenés una pregunta que no está acá, mandame un mensaje.
Respondo de verdad.
Ale.

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