Si en algo estamos todos de acuerdo es que el colágeno no tiene rico gusto.
Es la verdad, y acá hablamos con la verdad.
Hay que hacer tripas corazón y tomar el colágeno de un shot, como si estuvieras en la barra de un boliche, con 18 años, a punto de tomar tequila.
Lo hacías bien rápido, en grupo, todos apretados, y sin prestarle atención alguna al gusto.
Lo importante era el efecto del alcohol, no el tequila en sí.
No nos mintamos. No conozco a nadie que hable de lo rico que es el Tequila (?)
Bueno, acá es lo mismo pero en la barra de tu casa, bien temprano, sin gente alrededor, todos los días y sin prestarle atención alguna al gusto.
El efecto es lo importante, mejorar las articulaciones, tener una piel, uñas y pelos saludables.
A lo largo de los años, varias clientas y amigas, me fueron señalando lo difícil que era tomarlo por el gusto que tenía.
A mí también me cuesta, así que fuimos probando con varias marcas hasta darnos cuenta de que el tema no era la marca, sino el colágeno en sí.
El colágeno tiene gusto.
Probamos distintos trucos: poner el colágeno en el mate, en el jugo de naranja, en bebidas saborizadas de todo tipo. Conclusión: siempre se va a sentir el gusto del colágeno.
No hay con que darle.
Lo importante acá es el efecto en nuestro cuerpo, como cuando le decimos a un hijo o sobrino que tome el antibiótico, que es horrible pero lo va a curar y se va a sentir mejor.
Tenemos que pensar en el bienestar después de tomarlo.
Así que te recomiendo que cada vez que lo tomes, repitas esto, como un mantra:
Piel más sana, elástica y firme
Huesos más fuertes
Uñas más saludables
Cabello más grueso
Aumento de la masa muscular
Mejora las articulaciones
Mejora en la salud de tu corazón
Y por último,
te recomiendo que lo empieces a tomar cuanto antes porque el efecto no es inmediato.
Así que tripas corazón y a tomar el colágeno de un saque.
Nos seguimos escribiendo,
La chica detrás del mostrador
